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Clases y Clases

Alumnos, profesores, odio, amor, Romeo y Julieta, teatro, vida, realidad, cosas, música, baile, clases y clases, Paloma que se enamora de Agus, Agus que se enamora de Dámaris, Dámaris que se emborracha, un profesor nuevo que crea un grupo de teatro para representar Romeo y Julieta, Agus que es Romeo, Dámaris que es Julieta y, sin embargo, al final, Paloma, como Julieta, besa a Agus como Romeo, teatro y realidad, vida y ficción, clases y clases.

PRÓLOGO DE ANTONIO LÓPEZ PIÑA

Lo grande es transcender el proyecto,subir de lo pensado,de lo dicho de la cosa. Por más que parezca pequeño nunca será menor. Como los rantoncitos y el gato de lefran. Sanchificados sea su nombre.
Cansa ya mucho la conversación de café con rasta y libro boca arriba. Qué aburrimiento de a ver si hacemos. Escucho a un hombre de estatura progresista en cuya oración de cada día repite que no es suficiente,que tan poco es como nada,que seis igual a cero y que para eso nos quedamos como estamos y esperamos a que caiga por su peso y consumo responsable y a reciclar el cubilete de color. Parchís.
Creo con firmeza en que únicamente hacer es lo difícil,lo valiente y lo bueno. No hay dimensión para medir sino solo lo hecho. Muéstralo terminado y será desafiante porque estará en el mundo de las cosas que existen,de las cosas que pueden ser criticadas,quemadas y rotas y amadas también.
Hay una telaraña en la boca de los que solo hablan y se salvan,de los que siempre tienen un pie sujetando la puerta sin decírselo a nadie. Piensan que están dando pero sólo entorpecen y miran a los radios y temen lo posible y siguen disfrutando de ser invulnerables. Eso se creen
José Aurelio ha escrito una obra y la ha dirigido y la ha interpretado y lo alumnos de sus clases también actuaban. Y estos mismos chavales que por la especular belleza doble del teatro se representaban a sí mismos con los nombre cambiando,trasformaron la realidad quizá anodina y simple,tediosa y machacona,en otra excepcional,maravilloso y único,en una obra de arte verdadera. En ella no hay fantasías azules ni palabras chirriantes de sabios niños viejo,tampoco nadie vuela. Existe el transcurrir de un mundo cotidiano y creíble y por tanto inventado, elaborado. La realidad ( qué pretendo descubrir a estas alturas) no tiene un orden de lectura y es igual de mentira colocar el tiempo en horas sucesivas que afirmar que el día se ha levantado gris. Ni grisez ni correlación todo lo ponemos al enlazar el mundo,la cosa esta fuera de nosotros,a través de un discurso ordenado y cronológico y adjetivo. Éste sí.
Quien habla de realismo bajándose el volumen,creo que desconoce, porque escribir con pretensión de verdad es inventar pero marcando rígida y coherentemente los límites todo el tiempo , sin sorpresas.
Jose Aurelio ha escrito una obra sencilla y profunda que no quiere buscarse parecidos ni creerse diferente. Un señor,un héroe,él mismo camuflado,llega como hombre nuevo a un sitio antiguo,a un alugar envejecido por la costumbre y por el tedio. Distraida la esperanza,gastados los alientos de la vida que muerde, ya nadie espera nada diferente sino sólo seguir la tradición vetusta y desdentada que ya se repetía en el principio mismo. Un hombre melancólico y mediano,que viene del misterio y va a ninguna parte enseña su doctrina heterodoxa,impone con conflicto su criterio,asciende y baja siempre sin ahogarse,dignamente intentando que siga su proyecto hacia adelante. No baja la cabeza,no se humilla y eso que también habla de dinero. Su propuesta es pequeña pero al fin realizable obra se interpreta y pasan muchas cosas. El hombre que ha alcanzado al final su objetivo ,quizás después de todo se marche como vino y no espere al aplauso ni a leer el recorte. Tal vez busque otro sitio donde empezar de nuevo.
Yo estaba en el teatro el día del estreno y vi una obra coherente,vibrante,divertida y sincera. Feliz, emocionante. Sí ,claro que lloré.

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