Selección del monólogo Estas botas están hechas para caminar para el XX MARATÓN DE MONÓLOGOS, organizado por la AAT y celebrado en El Círculo de Bellas Artes de Madrid (mayo 2015)

ESTAS BOTAS ESTÁN HECHAS PARA CAMINAR

En una esquina de la escena unas botas de militar, trabajadas y algo sucias. En la diagonal de las botas una mujer joven, sin todavía haber resuelto enteramente la adolescencia. Primero se iluminan las botas en un cerco de luz dramática que las realce, luego cae la luz sobre la joven, que establece una relación tensa con el objeto dramático. Después, habla su conciencia.

…Alguien tendrá que hacerlo, si queremos vivir bien, alguien tendrá que hacer ese trabajo, si quieres que tus amigos, tu familia y tus compatriotas vivan en paz, alguien tiene que defender esa paz, formar parte del ejército es formar parte de la defensa de tu país, no se vive en paz, se defiende la paz, el estado natural del hombre es la guerra, eso nos dijo el brigada, mi amiga me decía que el brigada estaba muy bueno a pesar de la edad, que se le marcaba visiblemente el paquete, y allí están las botas,(señalando el objeto dramático), ¿mis botas?, …oía decir a mi abuela, cuando alguien era criticado, que había que ponerse en sus zapatos para comprender su comportamiento, ¿y si me pruebo las botas?, están usadas y quizá pueda sentir lo que es ponerse en los zapatos de un militar que ha defendido la paz con uñas y dientes, ¿y si resulta que es mi número y me quedan bien y me gustan y ya no hay quien me las quite?, mi amiga me decía que ella pasaba del ejército, que ella quería trabajar en un sitio donde hubiera que ir con tacones, en una oficina o lo que sea, yo creo que quiero ser militar, el brigada me ha convencido, mi amiga me decía que era muy lista, que iba a estar todo el día rodeada de machos, de hombres resoplándome en la nuca, esto es muy serio tía, me gusta la idea de ayudar a la gente y qué mejor cosa que asegurar la paz a mi familia, a mis amigos, a mi novio y a ti, …mi tío es militar, es un mando intermedio, todo el mundo le respeta en la familia, no quiso seguir ascendiendo, yo creo que puedo ser más que él, yo creo que puede ganarme el respeto de toda mi familia, ahora soy invisible, en las reuniones familiares soy un más a la que hay que dar de comer, saben que estudio bachillerato y que me va medio bien, y ya, no saben más, ni siquiera saben que cuando me calce esas botas de ahí, esas botas de militar, voy a ser la persona más respetada y comentada de mi familia, no soy gran cosa físicamente, mi novio esta conmigo porque no tiene otra a mano, no tengo ni muchas tetas ni soy rubia, en el instituto también soy invisible, para los chicos y para las profesores, y para las otras chicas, los profesores se ocupan de los sobresalientes y se quejan de los suspensos, pero nunca se toman la molestia de preocuparse por los que tenemos una media de seis, van normal nos dicen, podrían más, pero no van mal, cuando mi tío habla en las comidas familiares todo el mundo le escucha, sabe colocar muy bien la voz, le sale muy clara y algo sobretonada, no es que amenace con el tono, es que es una autoridad, gajes del oficio dice mi padre, esta gente está acostumbrada a mandar, cualquier les lleva la contraria, cualquier cosa que diga tiene sentido, si coge una botella de vino y dice este vino es muy bueno, se compra la misma marca en la comida siguiente, si, en cambio, le incomoda el vino y dice este vino es muy normalito, jamás se compra esa marca, eso significa que se le respeta, que lo que diga él va a misa, que sus palabras valen, mi padre, por ejemplo, aunque diga lo mismo, nunca es escuchado, se le toma a broma, se le ningunea, eso es lo que yo no quiero, yo quiero hablar y que se me escuche y se me respete y se me tenga en cuenta y se haga lo que yo quiero que se haga, coño, y que lo cumpla todo el mundo, incluso mi marido, que no será el idiota con el que salgo ahora, que se cree que no sé que está conmigo porque no tiene a otra y porque le como la polla muy bien, que eso es importante, bueno aunque no fuera bien, que simplemente se la como, mi marido será un tío que esté muy por debajo de mí en profesión y en estatus, y que me quiera claro, que beba los vientos por mí, que me trate como una reina, ya sabré darle yo lo que cualquier hombre necesita para no sentirse peligrosamente humillado, eso es fácil, los hombres decía mi abuela son juguetes con muy pocos botones, …yo estaba convencida, a mi amiga le daba igual, pero mi madre, al llegar a casa y contarle que había descubierto mi vocación, me dijo no te metas ahí, no quiero que te hagan daño, no quiero ir a recoger tus huesos por ahí, por esos mundos de dios, no mamá, yo voy a estar en una oficina, no te preocupes, mandando, dirigiendo a los demás, a mí no me vas a ver en ninguna operación, si te metes ahí, cariño, si eres militar tienes que estar dispuesta a todo, y si no eres tú, serán compañeros y amigos los que caigan, los que mueran lejos de su tierra, piénsatelo bien, hija, es un trabajo seguro, un trabajo fijo, mamá, no quería mencionar la palabra dinero, no quería insinuar que nos costaba llegar a fin de mes, que los dos, mi padre y mi madre, estaban en paro, que casi no entraba dinero en casa desde hacía algunos años, mamá, es un trabajo para toda la vida, ¿entiendes?, no es para toda la vida, hija, los militares tienen fecha de caducidad, como los yogures, dedícate a otra cosa y nos las iremos apañando, de todo se sale, ¿no te gustaría ser enfermera?, lo digo por si te gusta ayudar a los demás, siempre se necesitan enfermeras porque siempre hay gente a la que cuidar, mamá, esto es más importante todavía, se trata de defender la paz, tu paz, la de nuestra familia, la de nuestros amigos, la de la gente de todo nuestro pueblo y la de todos los compatriotas, ¿entiendes lo importante que es eso?, pero defenderla de quién, hija, pues de los que nos puedan atacar, yo que sé, la paz tiene un precio mamá, no es que vivamos en paz, es que vivimos en ausencia de guerra porque defendemos la paz armándonos hasta los dientes, ¿quién te ha dicho eso, hija?, en el colegio, un brigada que ha venido a darnos una charla sobre las fuerzas armadas, joder tía, decía mi amiga, el brigada me ha puesto muy guarra, qué bulto tenía, yo creo que llevaba algo metido, no se puede tener esa polla en estado normal, imagina si se le pone contenta, …mi madre me había desasosegado, no podía dormir, naufragué aquella noche, unas botas militares a una distancia posible, a veces tan cerca que eran inalcanzables, a veces tan lejos que resultaba muy fácil probárselas, el brigada resoplándome en la nuca, por detrás, la voz contundente de mi tío, mi padre en un rincón y mi madre con las botas puestas, quejándose porque le hacían daño, le quedaban pequeñas, mi abuela bailando esa canción, la que nos había puesto la profe de inglés, these boots are made for walking...

Suena la canción These boots are made for walking, interpretada por N. Sinatra. Recomienza la relación tensa con las botas, esta vez culminando en aproximación. Se las calza, la canción golpea. En una versión posmoderna la chica se pone las botas y baila al son; en otra versión menos contemporánea la chica se calza las botas, la izquierda no le entra del todo, y así, con una puesta y otra a medio poner, anda hasta desaparecer en lo oscuro. Suponemos que anda como debe andar cualquier condenado a muerte cuando los pasos son definitivos. La canción termina con esta frase: are you ready, boots? start walkin´.